Sobre el proyecto


Sonidos de la Frontera

Sonidos de la Frontera es un proyecto de cooperación binacional e interinstitucional, ejecutado por las cancillerías de Perú y Colombia, a través de Sinfonía por el Perú y la Fundación Nacional Batuta de Colombia, con el financiamiento del Fondo Binacional para la Integración Fronteriza Perú Colombia, y administrado por el Banco Interamericano de Desarrollo. Su objetivo es contribuir a la inclusión social y al fortalecimiento de la interculturalidad a través de la integración regional y la construcción de una comunidad de frontera mejor articulada y cohesionada a fin de lograr el desarrollo con identidad e impactando en el desarrollo integral de 280 niñas, niños y adolescentes, así como a sus familias, ubicadas en Caballococha, en el Perú y Puerto Nariño y Leticia en Colombia. 

Esta cooperación apunta al desarrollo integral de la niñez y la adolescencia en situación vulnerable a fin de evitar situaciones de alto riesgo presentes en el territorio debido a las características de difícil acceso, escasa oferta educativa y cultural que vulnera su derecho a oportunidades de vida.

Es una organización sin fines de lucro, fundada por el tenor peruano, Juan Diego Flórez.  A lo largo de sus trece años, ha impactado en la vida de más de 30,000 niños, niñas y jóvenes junto a sus familias. Gracias a su trabajo, actualmente, más de 6,400 niñas, niños y adolescentes beneficiarios encuentran un espacio de protección y desarrollo en las treinta sedes que tiene a lo largo de diez regiones del Perú, donde se fortalecen sus habilidades y valores como la disciplina, el respeto y el trabajo en equipo, pero, sobre todo, se convierten en agentes de cambio social para nuestra sociedad.

La organización trabaja desde el marco global de habilidades transferibles de Unicef con el objetivo de contribuir decididamente a reducir las brechas educativas y a construir sociedades más igualitarias y equitativas. Este trabajo ha logrado demostrar el poder que tiene la música para impactar en el desarrollo de habilidades en su dimensión social, instrumental, cognitiva y emocional.

La sede que participa en el proyecto ´Sonidos de la Frontera´es el Núcleo Caballococha, sede que reinició actividades en febrero del 2022 luego de levantadas las restricciones por pandemia. Con el apoyo del convenio binacional Perú-Colombia se robusteció la intervención del núcleo en la ciudad de Caballococha y el trabajo con beneficiarios, familia y comunidad. El núcleo funciona en la ciudad de Caballococha, en la provincia de Mariscal Ramón Castilla, departamento y región de Loreto.  Actualmente, cerca de 140 beneficiarios participan de los programas Iniciación Musical y Coral.

Fundación Nacional Batuta

Sonidos de la Frontera es un proyecto que promueve, desde la música, la integración cultural y el desarrollo binacional Colombia-Perú en la zona fronteriza de la Amazonía, promovido y ejecutado gracias al apoyo del Fondo de Desarrollo de la Zona de Integración Colombia-Perú de los Ministerios de Relaciones Exteriores de ambos países, con al acompañamiento del Banco Interamericano de Desarrollo, BID. 

Este proyecto, diseñado e implementado por Batuta y Sinfonía por el Perú, ha contemplado actividades como la concertación pedagógica interinstitucional; talleres de fortalecimiento técnico para docentes, niños y niñas; talleres para generar capacidades en liderazgo y pedagogías de la música en adolescentes y jóvenes; una residencia artística y conciertos.  

Con el ánimo de producir y circular una memoria musical que recoja los logros y aprendizajes de este proceso, que pueda, por medio de la música, narrar al territorio en las voces de sus niños y niñas, nos hemos unido para presentar el Cancionero Virtual Sonidos de la Frontera. 

Este cancionero es una invitación a reconocer, habitar y valorar la Amazonía colombo-peruana reconociendo la diversidad y la riqueza de sus músicas, sus palabras y sus tradiciones, reconocer y exaltar su identidad y compartir con el mundo el orgullo de pertenecer a esta región, cantadas por las voces de niños y niñas que pertenecen a la Fundación Nacional Batuta y a Sinfonía por el Perú.  

Para la Fundación Nacional Batuta, participar de este proyecto ha implicado fortalecer los lazos de hermanamiento y amistad entre los niños, niñas y las comunidades participantes, entre Batuta y Sinfonía por el Perú, y por supuesto, entre los dos países que, en este ejercicio de construcción identitaria e intercambio cultural, lograron contribuir a la inclusión social y al fortalecimiento de la interculturalidad a través de la integración regional y la consolidación de una comunidad de frontera mejor articulada y cohesionada, con el impulso del enorme poder transformador de la música. 

Esperamos que, por medio de este cancionero, sean cada vez más las voces que se sumen a cantarle a la Amazonía para reconocerla, celebrarla y protegerla como eje de nuestra riqueza natural y cultural, y que la música siga propiciando espacios para el desarrollo integral de los niños y niñas que hacen de ella un canal para comunicar y expresar el valor de su existencia y de su cultura.  

Lucía González
Presidenta Ejecutiva
Fundación Nacional Batuta