Este año, el encuentro se enriqueció con la participación de destacados artistas internacionales y nacionales que aportaron su conocimiento y talento a esta experiencia como, “Chato” Rivas, Juan Guillermo Villareal, Sofía Elena Sánchez, entre otros.

Lizje Sarria, una talentosa cantante y compositora de Boston y profesora en Berklee College of Music, ofreció talleres de canto diseñados especialmente para chelistas. Su enfoque en ritmos y estilos variados enriqueció la experiencia de los participantes. Lizje también actuó como solista en el concierto final, ofreciendo un cierre inolvidable.

La dirección del evento estuvo a cargo de Felipe Aljure, virtuoso de la percusión en músicas llaneras y destacado productor y director. Con su guía, la orquesta de violonchelos alcanzó nuevas alturas de expresión y alegría, llevando la experiencia del Gran Encuentro de Chelistas a un nivel superior.

Divididos en tres niveles-principiante, intermedio y avanzado- los jóvenes chelistas compartieron saberes y experiencias, enfrentando el reto de montar obras tradicionales colombianas en solo una semana que incluyeron guabinas, torbellinos y arreglos de joropo venezolano, además, la gran orquesta interpretó “La Tierra del Olvido” de Carlos Vives, con un vibrante acompañamiento de multi percusión, clarinete, bombardino, cuerdas pulsadas, flautas y bajo eléctrico.

Compartir con amigos chelistas de todas las edades, en talleres de canto, actuación y foros con profesores y estudiantes, fue una experiencia enriquecedora que trascendió el aprendizaje musical.” Añade la maestra Iliane Bogotá de la Orquesta de Cuerdas Batuta Bogotá quien compartió con sus estudiantes y colegas del país, como es el caso de la maestra Luz Nancy Rentería proveniente de Batuta en Buenaventura.

María del Rosario Osorio, coordinadora musical regional Bogotá puntualizó: “El Gran Encuentro de Chelistas ¡Más Chelo! 2024 fue un evento emocionante y transformador,celebrando la riqueza cultural de Colombia a través del violonchelo y para la Fundación Nacional Batuta es una oportunidad para seguir construyendo un tejido social y musical a través del relacionamiento con chelistas de distintos lugares del país y el mundo, pero, sobre todo un espacio que aumenta el interés y la motivación en este instrumento para las y los jóvenes del Centro Musical Batuta Bogotá”.